Sir Ewan McGregor

Analysis, Cine

Puede que exista algo de controversia sobre si debieron existir los episodios (I, II, y III) en Star Wars, ya que las 3 películas que se hicieron y que todo el mundo conocía y amaba, eran veneradas y muy posiblemente A NEW HOPE se pueda considerar como el mayor éxito de la historia del cine, por encima incluso de películas que han recaudado más y de películas que han tenido más taquilla. Star Wars es todo lo que el cine palomitero de Estados Unidos puede llegar a ofrecer.

Muchos factores de nuevo corte fueron introducidos en esta clásica epopeya para que el espectador se diese cuenta de que lo que estaba viendo, no lo había visto antes, ni tan siquiera soñando.

Efectos especiales, luces, planos, transiciones, decorados, vehículos, maquillajes, etc. Todo muy bien realizado y muy bien presentado, pero creo sinceramente que nada de esto habría cuajado de no haber ofrecido un ancla. El ancla George Lucas siempre la tuvo clara, un actor veterano. En el caso de Star Wars, el joven director contrato a un excelente Alec Guinness, el cual además de aportar su buen hacer actuando, aportó muy mal ambiente al rodaje, ya que no creía en el proyecto y mucho menos en el director.

Sir Alec, que era un auténtico hijo de puta, no se cortó en echar pestes de toda la producción y en vez de ser un aliado, se convirtió en una carga, y los demás actores al ver el poco respeto que se le tenía al director no dudaron en subirsele a la barba.

Pero todo eso pasó a un segundo plano cuando la película se convirtió en el citado éxito. Las puñaladas pasaron a palmaditas y las burlas en alabanzas, y nada de eso habría sido posible sin el citado cascarrabias.

Cuando años más tarde, George Lucas y sus catorce tipos de enfermedades mentales pusieron en marcha de nuevo la franquicia galáctica, y no como una continuación sino como una precuela, el riesgo era sin duda diferente.

Si en el pasado se tuvo prácticamente que definir lo que era una compañía de efectos especiales, en el transcurso de casi dos décadas, el concepto estaba más que claro y asimilado, pero ahora lo que tocaba era conseguir no cagarla con películas de menor calidad que las tres primeras.

Por tercera vez en su vida, George Lucas asumió la labor de director y pretendió, una vez más sorprender al espectador elevando la técnica a un punto donde jamás nadie lo había logrado. El problema es que ya no podía contar con las “anclas” que en esta situación habrían sido las caras que ya conocíamos, pero claro, tratándose de una precuela rodada muchos años más tarde se tuvo que hacer un nuevo casting para resituar los personajes.

En el primer episodio, por circunstancias que desconozco no se contrató a ningún protagonista, salvo quizá a un joven ObiWan, el cual a modo de Padawan bebía de las manos de su maestro Yedi, el impasible Liam Nesson. QuiGonJin, en esta película adopta el papel de maestro que 3 episodios más tarde asumirá ObiWan, este hecho junto con muchos otros convierte a la película en lo que los expertos de la crítica denominamos una mierda insoportable. Ni un solo elemento justifica para mí la existencia de esa cinta. Puede que alguno piense que la escena de los pod-racers o la de los monos albinos o jarjar molan, pero de lo que yo hablo es de hacer las cosas bien y para tragarse una película de 3 horas quiero algo más que un par de pinceladas, que además en mi caso, solo me gusto una cosa, el maestro y de hecho si junto las 3 películas en una creo que saldría ganando todo el mundo.

Tras la muerte del personaje “ancla” me temí lo peor con la saga, pero la interacción entre el joven maestro jedi, su aprendiz enfurruñado y su amiguita emperatriz en el coliseo he de confesar que me gustó en casi cualquier aspecto y me pareció que en el tercer episodio las cosas estarían ya casi a la altura de la primera película y el cuarto episodio.

Y es justo con el estreno del tercer y último episodio donde George Lucas tuvo la oportunidad de enmendar sus pecados o en cagarla de forma total, y… una vez más las situaciones se repitieron.

Para aprender más del arte de Ewan y descubrir quién se oculta tras el sable clica en la imagen

Mis primeros minutos frente a la pantalla de cine fueron insuperables. La alta definición para mi corta existencia supuso lo que para otros pudo suponer el cine en color. Y desde luego mi opinión sobre la película sería mucho más positiva si la alta definición hubiese durado todo el metraje, en cambio, a los 15 minutos la calidad de toda la película se vino a pique, y desgraciadamente no solo la alta definición se resintió sino todo el conjunto. Chistes absurdos, situaciones sacadas de sketches de Faemino y Cansado, derroche de malas actuaciones… pero contra todo pronostico pude volver a disfrutar de Obi Wan Kenobi. Y es que el hijodeputa pelirrojo de Ewan McGregor, en su tercera película como jedi, pasó de ser el drogata irlandés que yo recordaba a todo un maestro, su interpretación basada en el trabajo del otro gran Alec Guiness me impactó y es que para mi, contra todo pronostico, Ewan McGregor es el ancla de la nueva trilogía y es el mejor Obiwan de la historia. Y es que, ¿quién mejor que un pelirrojo para hacer de hijo de puta?

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